➤ Llegada a Vladivostok
➤ Recibimiento en la estación de tren
➤ Traslado al hotel y registro temprano garantizado.
➤ Visita guiada de la ciudad: puerto, Submarino S-56, Puente de Oro, uno de los miradores de la ciudad, Plaza Vokzalnaya, el monumento del Ferrocarril Transiberiano, la ciudad china.
Bienvenido a Vladivostok, la vibrante capital de Primorie y una de las ciudades más pintorescas del Lejano Oriente ruso. Situada en las escarpadas costas del Mar de Japón, Vladivostok es conocida por sus impresionantes paisajes, su variada historia y su importancia estratégica. Durante la era soviética estuvo cerrada a los viajeros internacionales por ser una base militar clave para la Flota Rusa del Pacífico. Sin embargo, tras la caída de la URSS en 1992, la ciudad abrió sus puertas al mundo, permitiendo a los visitantes explorar su rico patrimonio y belleza.
Vladivostok, con su impresionante paisaje costero y su vibrante vida urbana, es el destino perfecto para concluir una aventura transiberiana. Después de recorrer los vastos paisajes de Rusia, esta joya costera ofrece un refrescante contraste, con su mezcla de historia, cultura y belleza natural.
La historia de Vladivostok es un fascinante tapiz de influencias culturales, militares y económicas, con diversos pueblos que han dado forma al crecimiento y carácter de la ciudad. Como puerto de importancia estratégica, la ciudad ha atraído a lo largo de los siglos a un amplio abanico de residentes, cada uno de los cuales ha dejado su huella en el desarrollo de la ciudad.
En 1860, el Imperio Ruso estableció Vladivostok como puesto militar avanzado para asegurar sus intereses en el Pacífico. Los primeros colonos civiles fueron comerciantes chinos, atraídos por el auge del comercio y la situación estratégica en el límite del Imperio Ruso. El desarrollo inicial de la ciudad dependió en gran medida de la población china, que trabajó como comerciantes, aguadores y obreros, ayudando a construir la infraestructura y la economía de la ciudad.
En su relato, Eleanor Pray, esposa de un empresario estadounidense que vivió en Vladivostok durante 36 años, describió un escenario que sería aún peor para la ciudad que la guerra: la desaparición repentina y completa de todos los habitantes chinos. Entre ellos había aguadores, jornaleros, comerciantes, vendedores de campanillas de invierno y mercancías en las callejuelas, jardineros y pescadores. A finales del siglo XIX y principios del XX, la población china era una parte vital de la vida en Vladivostok y los alrededores del Lejano Oriente ruso, sobre todo en el territorio de Ussuri Meridional, donde se habían establecido los "manza" (colonos chinos). Su desaparición tuvo un profundo impacto en la región, poniendo de relieve su papel esencial en su economía y funcionamiento cotidiano.
Vladivostok es una ciudad que se encuentra en la encrucijada de continentes y culturas, con influencias tanto rusas como asiáticas debido a su situación geográfica en la costa del Pacífico. A menudo se la conoce como la "puerta de entrada al Lejano Oriente" de Rusia, y aunque forma parte de la Federación Rusa, tiene un ambiente marcadamente asiático por su proximidad a China, Japón y Corea. La escarpada costa de la ciudad, su historia naval y militar y su papel como gran puerto contribuyen a su carácter único.
Al explorar lugares tan emblemáticos como el puerto, el submarino S-56, el Puente Dorado y la plaza Vokzalnaya, podrá hacerse una idea de la polifacética identidad de Vladivostok. El Puerto y el Submarino S-56 dan vida a la historia marítima y la presencia militar de la ciudad, mientras que el Puente Dorado, uno de los puentes atirantados más largos del mundo, ofrece una vista impresionante de las aspiraciones modernas de la ciudad. El museo de la fortaleza de Vladivostok ofrece una visión del pasado de la ciudad como puesto militar estratégico, mientras que el monumento al ferrocarril transiberiano recuerda a los visitantes el importante papel de la ciudad en la conectividad de Rusia con el resto del mundo.
No es fácil responder a la pregunta de si Vladivostok es más "asiática" o "europea". Geográficamente está en Asia, pero cultural y políticamente es rusa y representa la presencia de la nación en Extremo Oriente. ¿Es el centro de un nuevo mundo? Tal vez en el sentido de que está a la vanguardia de los crecientes lazos de Rusia con Asia, un puerto crítico en la región del Pacífico. ¿O es el ambicioso "fin del mundo"?
¿Cómo se fundó y estableció Vladivostok, quién estuvo en sus orígenes? Como ciudad portuaria, Vladivostok se convirtió rápidamente en un imán para los comerciantes internacionales: alemanes, franceses, estadounidenses, chinos, japoneses y coreanos dejaron un impacto duradero en su cultura e historia. Todavía hoy se pueden ver vestigios de este variado patrimonio, como el Monumento a los Descubridores, que rinde homenaje a quienes ayudaron a fundar la ciudad, y el Arco del Triunfo del zarevich Nikolai, construido para conmemorar la visita del zarevich Nikolai (más tarde zar Nicolás II) en 1891. Caminando por la ciudad, encontramos también la Milla de Oro, una zona repleta de modernos edificios de apartamentos, muchos de ellos propiedad de extranjeros. Esta parte de Vladivostok refleja la larga historia de la ciudad como encrucijada internacional y su actual papel como puerto bullicioso con una rica mezcla de influencias culturales.
Y, por supuesto, no faltarán lugares emblemáticos para hacer fotos. Te llevarás a casa un montón de recuerdos del Lejano Oriente de Rusia.
La Excursión japonesa a Vladivostok ofrece una exploración en profundidad de los antiguos vínculos de la ciudad con Japón. En este recorrido privado, descubrirá el histórico barrio japonés, aprenderá sobre la diáspora japonesa temprana en Vladivostok y explorará cómo la cultura japonesa influyó en la vida local. Verá lugares emblemáticos como el Consulado General de Japón, una casa de oración budista y la casa del industrial Horio Naozo, junto con una lápida literaria dedicada a la poetisa Yesano Akiko. También verá joyas arquitectónicas como un edificio adornado con grifos y visitará la emblemática escuela de estilo japonés. Conocerá la historia local de importaciones japonesas como la salsa de soja, los paraguas y los kimonos, e incluso le hablarán de la calle que antaño albergaba tiendas de ramen. Esta excursión es una oportunidad única para profundizar en los ricos lazos culturales e históricos entre Vladivostok y Japón.